Calcula el crecimiento del interés compuesto. Ve cómo crece tu inversión con capitalización mensual, trimestral o anual.
La fórmula del interés compuesto es: A = P(1 + r/n)^(nt), donde A es el monto final, P es el capital, r es la tasa anual, n es el número de períodos de capitalización y t es el tiempo en años.
Ejemplo: $10,000 al 7% capitalizado mensualmente durante 20 años = $40,170. La ganancia de $30,170 es puro crecimiento compuesto sobre los $10,000 originales.
La frecuencia de capitalización importa: La capitalización diaria crece algo más rápido que la mensual, y esta más que la anual. Al 7% durante 10 años sobre $10,000: anual = $19,672 · mensual = $20,097 · diaria = $20,136. La diferencia entre la diaria y la mensual es pequeña, pero se acumula a lo largo de las décadas.
Divide 72 entre la tasa de interés anual para estimar cuántos años tarda tu dinero en duplicarse: 72 ÷ 7% = 10.3 años. Al 10%: 72 ÷ 10 = 7.2 años.
El interés compuesto aplica la fórmula A = P(1 + r/n)^(nt), donde P es el capital, r el tipo anual, n el número de capitalizaciones por año y t los años. Los intereses de cada periodo se suman al capital, de modo que el crecimiento se acelera con el tiempo: el efecto que Einstein habría llamado la octava maravilla del mundo.
10.000 $ al 7 % con capitalización anual se convierten en 19.672 $ en 10 años y en 76.123 $ en 30. La última década aporta por sí sola más que las dos primeras juntas: esa es la fuerza del crecimiento exponencial.
¿Qué es la regla del 72? Divide 72 entre el tipo de interés para estimar cuánto tarda en duplicarse: al 8 %, el dinero se duplica aproximadamente cada 9 años.
¿Interés simple o compuesto? El interés simple solo se aplica al capital: 10.000 $ al 7 % simple rinden 700 $ cada año, mientras que con capitalización el rendimiento crece año tras año.
¿Y la capitalización continua? Ese máximo teórico, A = Pe^(rt), apenas supera a la capitalización diaria con los tipos habituales.
Las fórmulas y las cifras que utiliza esta calculadora proceden de estas fuentes publicadas. Cuando una cifra cambia de un año a otro, en la página se indica el año al que corresponde.
Los resultados son estimaciones para planificar, no asesoramiento financiero. Las normas y los tipos impositivos varían según el país y las circunstancias personales.